Una empresa familiar con casi seis décadas de trayectoria

Franco Gagliardo, presidente de Obring e integrante del Grupo Gagliardo, repasó la evolución de la empresa familiar y anticipó los principales proyectos que el grupo tiene en marcha en Rosario.

La historia comenzó hace casi 60 años con su padre, Rubén Gagliardo, ingeniero civil que inició su actividad como contratista en obras viales de la Patagonia. Con el crecimiento de la empresa llegó también una estrategia de diversificación que llevó al grupo hacia el sector agropecuario y porcino.

Con el desembarco de la familia en Rosario, la constructora amplió su actividad hacia obras viales, hidráulicas y de saneamiento. Actualmente, Obring emplea a unas 600 personas.

Uno de los puntos de inflexión fue la construcción de la circunvalación de Santa Fe entre 2003 y 2004. La obra incluyó una defensa de 22 kilómetros luego de la inundación del río Salado y, según explicó Gagliardo, obligó a la empresa a profesionalizar y reorganizar su estructura para afrontar trabajos de mayor escala.

Parque España, guarderías náuticas y un parque acuático

Entre las obras que actualmente avanzan en Rosario se encuentra la segunda etapa de la intervención del Parque España, que contempla la reconstrucción del muelle que sufrió un derrumbe.

El proyecto utiliza pilotes de aproximadamente un metro de diámetro y 20 metros de profundidad. Según las previsiones mencionadas por Gagliardo, esta etapa estaría finalizada entre enero y febrero de 2027.

El grupo también trabaja en proyectos vinculados al desarrollo de la costa y la actividad náutica. Entre ellos aparecen una guardería náutica en Puerto Ludueña y una futura Guardería Centro.

A estos proyectos se suma un parque acuático que la empresa busca poner en funcionamiento durante el próximo verano, ampliando el perfil de inversiones hacia propuestas vinculadas al entretenimiento y los servicios.

Una de las torres más altas del país

Otro de los proyectos de mayor escala se encuentra en Puerto Norte, donde el Grupo Gagliardo desarrolla, junto con Sancor Seguros, una torre que se proyecta entre las de mayor altura del país.

La propuesta incorpora además una concepción urbana que busca priorizar los espacios públicos y la conexión con la costa. El proyecto contempla aproximadamente una hectárea y media de parque para generar acceso público hacia el río.

En paralelo, el grupo continúa desarrollando Costa Vía, un emprendimiento inmobiliario que, de acuerdo con Gagliardo, mantiene un buen ritmo comercial y cuenta entre sus características con una piscina de piso vidriado.

La estrategia inmobiliaria está liderada dentro del grupo por Pablo Gagliardo, arquitecto que trabaja sobre desarrollos bajo una concepción de “arquitectura de autor”.

Del modelo tradicional de obra pública a las concesiones

El escenario de la construcción también está llevando a Obring a modificar su estrategia.

Gagliardo señaló que la reducción de la obra pública nacional y el avance de las concesiones viales obligan a las empresas del sector a buscar nuevos mecanismos para sostener la actividad y continuar ejecutando obras de escala.

En ese marco, Obring participa del nuevo esquema de concesiones viales y es parte del consorcio que obtuvo la adjudicación para explotar y mantener durante 30 años el corredor Rosario-Victoria, que incluye la ruta nacional 174 y el puente sobre el río Paraná.

Para el empresario, este tipo de proyectos representa una vía para mantener la actividad vinculada a la infraestructura y, al mismo tiempo, desarrollar negocios con una fuerte vinculación territorial.

Una estrategia basada en la diversificación

La construcción continúa siendo uno de los principales pilares del Grupo Gagliardo, pero su estructura combina distintas actividades: obras viales, infraestructura, desarrollos inmobiliarios y negocios agropecuarios y porcinos.

Esa diversificación, iniciada por Rubén Gagliardo desde los primeros años de la empresa, atraviesa actualmente una nueva etapa, con proyectos de infraestructura urbana y desarrollos privados de gran escala en Rosario.

El desafío para Obring será combinar esas inversiones con un escenario en el que cambió el modelo de financiamiento de las grandes obras y las concesiones ganan espacio frente al esquema tradicional de obra pública.

Desde Rosario, el grupo apuesta así a sostener su crecimiento a partir de proyectos vinculados al desarrollo urbano, la infraestructura y la transformación de sectores estratégicos de la ciudad.