El negocio de las casas de cambio atraviesa una fuerte transformación en Argentina. En menos de cuatro años, la cantidad de operadores autorizados por el Banco Central (BCRA) pasó de 115 a 40, de acuerdo con los datos del registro oficial relevados por Punto Biz.
La reducción se produjo incluso en un contexto en el que el mercado cambiario avanzó hacia una mayor liberalización. El cambio en los hábitos de los usuarios y la aparición de nuevas alternativas para acceder a dólares modificaron el rol que históricamente tenían las casas de cambio.
A fines de 2022, el padrón registraba más de un centenar de operadores, compuesto por unas 12 casas de cambio y más de 90 agencias. En agosto de 2026, el número total se redujo a 40: 33 agencias y apenas siete casas de cambio.
El avance de la operatoria digital
Uno de los principales factores detrás de esta transformación es la creciente bancarización de las operaciones cambiarias.
La posibilidad de comprar y vender dólares mediante homebanking, aplicaciones bancarias, fintech y plataformas de inversión redujo la necesidad de concurrir físicamente a un local para realizar una operación.
También ganó espacio el dólar MEP, que permite acceder a moneda estadounidense mediante la compra y venta de títulos valores, mientras que bancos y aplicaciones financieras incorporaron cada vez más alternativas para operar en moneda extranjera.
Este proceso redujo el volumen del negocio tradicional, basado principalmente en la compra y venta de billetes físicos.
De 115 operadores a 40
La reducción del padrón también estuvo vinculada con un proceso de mayor control regulatorio por parte del Banco Central.
Según Punto Biz, durante los últimos años el organismo detectó estructuras societarias utilizadas para operar irregularmente en el mercado cambiario. La autoridad monetaria avanzó con revocaciones de licencias y sanciones, particularmente sobre operadores que no registraban actividad genuina.
El BCRA había identificado además un denominado “mercado secundario de licencias”, mediante el cual algunas estructuras habilitadas eran adquiridas para operar durante períodos breves y luego abandonadas ante controles regulatorios.
La salida de operadores inactivos o sancionados se sumó así al cambio estructural generado por la digitalización y la liberalización del mercado.
¿Qué lugar queda para las casas de cambio?
A pesar de la fuerte reducción, el negocio no desapareció por completo.
Las casas de cambio y agencias todavía tienen demanda vinculada principalmente con el turismo, las operaciones en zonas de frontera y determinadas actividades de comercio exterior. En esos segmentos continúa existiendo una necesidad de contar con efectivo y realizar operaciones con distintas monedas.
El escenario, sin embargo, es diferente al de años anteriores. La combinación de menor demanda de efectivo, mayor competencia bancaria y tecnológica y nuevas alternativas de inversión redujo el espacio para el modelo tradicional.
El resultado es un mercado mucho más concentrado: de los 115 operadores registrados a fines de 2022, actualmente quedan 40, mientras las casas de cambio propiamente dichas representan apenas siete entidades.
La transformación marca así un cambio en la forma en que los argentinos acceden al mercado cambiario: cada vez menos operaciones pasan por mostradores físicos y más se canalizan a través de bancos, plataformas de inversión y aplicaciones financieras.
