La ciudad de Santa Fe declaró el Estado de Emergencia Hídrica y activó un esquema de prevención ante los escenarios hidrometeorológicos previstos para los próximos meses. La medida fue dispuesta por el intendente Juan Pablo Poletti y tendrá vigencia hasta el 30 de abril de 2027, en consonancia con la emergencia establecida a nivel provincial mediante la Ley N° 14.477.
Como parte de la decisión, el Comité Municipal de Gestión de Riesgos funcionará en sesión permanente, con participación de áreas municipales, organismos provinciales y nacionales y entidades vinculadas a la prevención y respuesta ante emergencias.
Poletti explicó que se trata de una decisión preventiva y señaló que el objetivo es anticipar las posibles contingencias. «Santa Fe es una ciudad que conoce lo que significa convivir con el agua y tenemos la responsabilidad de anticiparnos», sostuvo.
El intendente también remarcó que la declaración permitirá fortalecer las herramientas administrativas y presupuestarias disponibles ante una emergencia. Para ello, el Ejecutivo municipal enviará un mensaje al Concejo Municipal con el objetivo de que acompañe la medida y habilite las facultades necesarias para disponer o reasignar recursos según las necesidades que puedan surgir.
Un comité con participación de distintos organismos
La primera reunión del Comité Municipal de Gestión de Riesgos contará excepcionalmente con la participación de los 17 concejales de la ciudad. En los encuentros posteriores, el Concejo estará representado por su presidente y por los titulares de los distintos bloques.
También participan del esquema organismos como el Instituto Nacional del Agua (INA), la Secretaría de Aguas y Saneamiento, la Secretaría de Protección Civil de Santa Fe, Prefectura Naval Argentina, Policía Federal, Ejército Argentino, Gendarmería Nacional y la Dirección Nacional de Vialidad, entre otros.
«Convocar al Comité significa sentar en una misma mesa a todas las instituciones que tienen una responsabilidad ante una eventual emergencia», explicó Poletti. Según señaló, la intención es definir con anticipación las responsabilidades de cada organismo y evitar que las decisiones deban tomarse una vez iniciado un evento extremo.
Desagües y estaciones de bombeo
La estrategia municipal incluye trabajos que ya se vienen realizando sobre la infraestructura hídrica de la ciudad. Entre ellos se encuentran la desobstrucción de desagües, limpieza de canales a cielo abierto, cuneteo y zanjeo en distintos barrios.
Entre las intervenciones mencionadas se encuentran los trabajos sobre el zanjón central de Aristóbulo del Valle y el canal Taca. El objetivo es mejorar la conducción del agua de lluvia hacia los reservorios y las estaciones de bombeo.
El secretario de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, Eduardo Rudi, informó que los 54 puntos de bombeo existentes se encuentran operativos. Además, indicó que se trabaja en alternativas de respaldo y repotenciación para reforzar su funcionamiento de acuerdo con la evolución de los niveles de los ríos.
La Provincia también participa de las acciones mediante inversiones en defensas del área metropolitana, obras en las playas de maniobra de estaciones de bombeo y provisión y reparación de bombas de respaldo.
El escenario más exigente
Las autoridades municipales evitaron comparar directamente la situación actual con las inundaciones de 2003 y 2007. Rudi sostuvo que la ciudad cuenta actualmente con un sistema de contingencia y una infraestructura diferente, y destacó que las defensas y los puntos de bombeo se encuentran operativos.
La planificación, de todos modos, toma como referencia un escenario de máxima exigencia. Poletti explicó que la hipótesis de trabajo contempla ríos en torno a los 6 metros y lluvias convectivas de entre 200 y 300 milímetros.
«Esto es lo que nos estamos preparando. No podemos salir a la 1 de la mañana a llamar por teléfono, a hacer acuerdos o convenios», afirmó el intendente.
En ese marco, el municipio trabaja con autoridades provinciales y nacionales para establecer mecanismos de asistencia ante una eventual emergencia que supere su capacidad operativa.
Evacuación y asistencia a familias vulnerables
Otro de los ejes de la preparación es la situación de las familias que viven en sectores bajos o fuera de los sistemas de defensa.
Según informó Rudi, existen más de 20 refugios y centros de evacuados conveniados. Además, el municipio cuenta con terrenos ubicados en cotas altas, proveedores y convenios para disponer de módulos habitacionales en caso de ser necesario.
El funcionario señaló que hay más de 1.000 familias fuera del sistema de defensas, aunque aclaró que esa cantidad es dinámica. En paralelo, se inició un proceso de reubicación definitiva de 55 familias en el sector de ingreso a la autopista.
La situación de las viviendas ubicadas en reservorios y otros sectores vulnerables continúa siendo uno de los puntos de atención de la planificación. Rudi remarcó que los reservorios deben mantenerse libres y disponibles para cumplir su función dentro del sistema hídrico.
Prevención y participación de los vecinos
Durante la vigencia de la emergencia también se aplicarán los procedimientos previstos en el Manual de Procedimientos para la Actuación Municipal ante Emergencias por Crecidas del Río, que establece protocolos, responsables y recursos para responder ante contingencias.
La Municipalidad también puso el foco en el mantenimiento de cunetas y desagües. Poletti pidió la colaboración de los vecinos para evitar que los trabajos de limpieza vuelvan a verse afectados por la acumulación de residuos o escombros.
«Necesitamos que el vecino forme parte de este equipo», sostuvo.
La emergencia hídrica estará vigente hasta abril de 2027. Durante ese período, la ciudad reforzará el monitoreo de las condiciones climáticas e hidrológicas y mantendrá activo el esquema de coordinación entre organismos, con el objetivo de anticipar posibles escenarios de riesgo y preparar la respuesta antes de que una eventual emergencia alcance su máxima intensidad.
