El mercado laboral santafesino dejó atrás la etapa de mayor destrucción de empleo, pero todavía no consigue entrar en una fase de recuperación. El último Monitor del Mercado Laboral elaborado por el Centro Cultural y de Estudios DEMOS muestra un escenario marcado por salarios que aún no recuperan todo el poder adquisitivo perdido, mayor presión sobre quienes buscan trabajo y una estructura empresarial cada vez más reducida.

Uno de los datos centrales del informe indica que el 29,6% de la población económicamente activa se encuentra bajo presión laboral: busca trabajar más horas, cambiar de empleo o directamente no consigue uno. El dato suele sintetizarse como que “3 de cada 10 trabajadores buscan un segundo empleo”, aunque el universo incluye también a personas desocupadas.

El diagnóstico se construye a partir de datos del primer trimestre de 2026 de la EPH-INDEC, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y la Encuesta de Indicadores Laborales.

EL SALARIO MEJORA, PERO SIGUE SIN ALCANZAR

La recuperación de los salarios reales continúa siendo parcial. A nivel nacional, el Índice de Salarios del INDEC aumentó 35,9% interanual en mayo de 2026, frente a una inflación del 33,2%.

Sin embargo, la mejora fue desigual entre los distintos segmentos. El trabajo no registrado mostró el mayor crecimiento, mientras que los salarios privados registrados y públicos perdieron poder adquisitivo en términos reales.

En Santa Fe, el salario privado registrado recuperó 12,6 puntos desde el mínimo alcanzado en febrero de 2024, pero todavía permanece 7,6 puntos por debajo del nivel de enero de 2023.

El poder de compra también refleja esa pérdida acumulada. En abril de 2026, el ingreso laboral promedio permitía adquirir cuatro canastas básicas, frente a las 5,5 que podía comprar a comienzos de 2022.

La brecha ayuda a explicar por qué una parte creciente de la población busca complementar sus ingresos con más horas de trabajo, changas o un segundo empleo.

ROSARIO Y SANTA FE, CON MÁS DESEMPLEO

El deterioro también aparece en los principales centros urbanos de la provincia.

Durante el primer trimestre de 2026, la desocupación aumentó 1,7 puntos porcentuales tanto en Gran Rosario como en Gran Santa Fe. La tasa llegó al 8,2% en Rosario y al 6,5% en el área santafesina.

Al mismo tiempo, cayó la tasa de empleo: se ubicó en 47,6% en Gran Rosario y en 41,3% en Gran Santa Fe.

La comparación interanual presenta un panorama algo menos negativo, pero el dato trimestral muestra una dificultad concreta: el mercado laboral está absorbiendo con mayor dificultad a quienes buscan incorporarse.

18.500 PUESTOS FORMALES MENOS DESDE 2023

El empleo privado registrado permanece prácticamente estable respecto del año anterior. En abril de 2026 había 616.831 trabajadores privados cubiertos en Santa Fe.

El problema aparece al comparar ese número con el máximo alcanzado en diciembre de 2023: 635.292 trabajadores.

La diferencia representa cerca de 18.500 puestos formales menos en poco más de dos años.

La industria manufacturera concentra la mayor pérdida. El principal empleador privado registrado de la provincia acumula unos 9.700 puestos menos desde 2023, equivalente a una caída cercana al 7%.

El comercio tuvo una variación positiva de apenas 0,6%, mientras que la construcción recuperó 1,8%, aunque después de la fuerte contracción registrada durante 2024.

EL DATO QUE PREOCUPA: MENOS EMPRESAS

El informe identifica otro problema estructural: el empleo se mantiene relativamente estable, pero sobre una base empresarial más pequeña.

Entre enero de 2024 y abril de 2026, los empleadores registrados en Santa Fe pasaron de 50.586 a 47.758, una reducción del 5,6%.

La caída en la cantidad de empresas fue, de esta manera, más del doble que la reducción del empleo formal, que ronda el 2,2%.

El fenómeno implica que los puestos de trabajo se concentran progresivamente en las empresas que lograron mantenerse activas, mientras desaparecen unidades productivas, particularmente pequeñas.

La estructura empresarial santafesina vuelve relevante ese proceso: el 72% de los empleadores tiene hasta 10 trabajadores, porcentaje que alcanza el 81% cuando se consideran empresas de hasta 25 empleados.

UN MERCADO LABORAL CADA VEZ MÁS HETEROGÉNEO

El Monitor también advierte sobre la diversidad de situaciones que conviven dentro del mercado laboral provincial.

La informalidad atraviesa distintas categorías del sector privado y no se limita al empleo asalariado. Profesionales, monotributistas y otros prestadores de servicios forman parte de una estructura laboral donde el trabajo independiente tiene un peso significativo.

Según el informe, más del 40% de los cuentapropistas se desempeña en la informalidad.

EL DESAFÍO PARA 2027

El escenario que describe DEMOS plantea una secuencia para que el mercado laboral pueda volver a crecer de manera sostenida: primero debería consolidarse la actividad económica, luego recomponerse la base empresarial y finalmente ampliarse la creación de puestos de trabajo.

El riesgo es que la actual estabilidad del empleo se apoye sobre un entramado empresarial cada vez más reducido.

Si esa tendencia no se revierte durante los próximos meses, la meseta del mercado laboral podría extenderse hasta 2027. El desafío no pasa solamente por sostener los puestos existentes, sino por recuperar empresas, mejorar el poder adquisitivo y generar nuevas oportunidades de empleo formal.