El Gobierno de Santa Fe supervisó este miércoles el derribo del primer búnker de drogas de la ciudad de Carcarañá. El inmueble estaba ubicado en Bermejo 1643 y, de acuerdo con la investigación, era utilizado para la venta y el acopio de estupefacientes.

El procedimiento se convirtió en el número 17 realizado en el departamento San Lorenzo desde la aplicación de la Ley de Microtráfico y elevó a 138 la cantidad de inmuebles derribados en toda la provincia.

La intervención fue realizada de manera conjunta por funcionarios del Ministerio de Justicia y Seguridad, fiscales del Ministerio Público de la Acusación, la Policía y otras fuerzas que participaron de la investigación.

Según explicó el fiscal César Cabrera, el lugar había sido identificado a partir de un relevamiento de los sectores conflictivos de la ciudad. Posteriormente se realizaron allanamientos simultáneos y en el inmueble de Bermejo 1643 se encontró cocaína fraccionada.

Además, la investigación determinó que el espacio no era utilizado únicamente como punto de venta, sino también para el acopio de droga.

“Hubo procedimientos previos y personas detenidas, pero la actividad se reanudaba con nuevos actores”, explicó Cabrera, quien señaló que se reunieron las condiciones necesarias para disponer la inactivación del inmueble.

Desde el Gobierno provincial remarcaron que estos espacios también están vinculados a situaciones de violencia. El secretario de Seguridad, Omar Pereira, sostuvo que el objetivo de estas intervenciones es evitar que los inmuebles vuelvan a ser utilizados para actividades relacionadas con el microtráfico.

En ese sentido, señaló que en el lugar se habían registrado balaceras y advirtió que los puntos vinculados al narcomenudeo afectan la vida cotidiana de los barrios.

Por su parte, el intendente de Carcarañá, Miguel Ángel Vázquez, describió la zona como “muy complicada” y señaló que durante años estuvo afectada por usurpaciones y la presencia de grupos vinculados al narcotráfico.

El derribo se suma a las intervenciones que la Provincia lleva adelante desde 2024, luego de la implementación de la Ley de Microtráfico, con el objetivo de inactivar inmuebles utilizados para la comercialización y el acopio de estupefacientes.